Barak Obama fue investido ayer presidente de los EE.UU. ante más de dos millones de personas que quisieron acompañarle in situ, frente al Capitolio, en Washington. Tras su discurso, el banquete oficial, el paseo hasta la Casa Blanca, Obama y Michelle, su esposa, estuvieron hasta bien entrada la madrugada de baile en baile (así hasta 10), todos ellos honor del nuevo presidente. Pero ojo, que hoy Obama tiene que ponerse las pilas: primeras reuniones de trabajo y primeras decisiones, eso sí, tras leer la carta que Bush le ha dejado en el despacho Oval. ¿Qué tal habrá dormido Obama en su primera noche en la Casa Blanca, a la que, por cierto, se ha llevado a su suegra?



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