Un zoo alemán ha tenido que cambiarle el nombre a uno de sus mono. Es que se llamaba Obama y algunos tacharon de racista ponerle al simio este nombre. Mientras, en Salou, un señor ha sido detenido por pasear un león por la calle (a lo Jesulín de Ubrique, vamos) y en la India los habitantes de una localidad se han puesto a lanzarse excrementos de animales los unos a los otros... Al parecer es una técnica para que los dioses pongan fin a la sequía... ¿Dará resultado? Todo esto, hoy, en las Aznews.



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