CHEMA TRUEBA: el telefonillo taxi
Hoy Chema Trueba se hace pasar por taxista y acude a una casa donde - según él - han solicitado sus servicios. Pero claro, el señor que responde al telefonillo no ha pedido ningún taxi. "De acuerdo, pues aquí me quedo esperándole", le responde Chema. Ponéos en el pellejo de este pobre señor, que tiene esperándole en el portal a un taxista sordo que encima le quiere encalomar lo que marque el taxímetro. Total, que ya desesperado le dice que va a llamar a la policía. ¿Acabará hoy Chema entre rejas?























Iba Chema Trueba por la calle acechando los telefonillos para gastar una de las suyas cuando al llamar a uno de los timbres le contestó un niño. En un principio pensó en dejar en paz al chaval, pero ya conocéis a Chema, que no da puntada sin hilo... Así que su mente maquiavélica planeó una broma para el niño. Le dijo que le traía una consola de regalo pero, claro, el envío lo tenía que firmar su madre (que no estaba en casa). Imagináos la pobre criatura, el ansia que le entró por tener la consola!!! Chema, no tienes compasión...














Que 









Hoy 
Lo de la imagen es un alargador de pene. 
