Que bonito era equivocarse cuando te pensaba
Equivocarse era muy romántico, miro la libreta donde normalmente escribo mis canciones y esta completamente llena de tachones. Ahora me encuentro en un avión dirección a Huelva donde en unas pocas horas daremos un concierto (Punta Umbría) y mirando a mi alrededor veo al menos cinco ordenadores portátiles, la gente los lee, los utiliza para escrbir, pero donde quedaron los tachones? Los que dejaban volar tu imaginacion hasta el punto de perder el equilibrio ortográfico, donde los avisos informáticos no truncaban el mejor momento de la historia y donde por supuesto uno no tenia que suponer ser multitarea. Cuántas veces escribí aquella carta antes de mandártela, cuántas veces busqué el carmín en cada una de tus escrituras y cuántas veces en aquellas maniobras te volviste absolutamente loco con el olor de aquellos papeles recién llegados. Qué bonito era equivocarse cuando te pensaba en un papel, nunca encontré la mejor manera de decirte las cosas. Todas resultaban pocas. Te quiero
ANTONIO OROZCO




