DIME POR QUE
Hablar es una de las armas mas sencillas y arrojadizas, muchas veces la pasión se adueña de las conversaciones y termina uno por arrepentirse, y en las historias de amor es algo bastante común, las promesas son sencillas y normalmente están llenas de verdad, pero todo es una cuestión de momentos, y a veces se eligen de forma inapropiada. Las promesas incumplidas siempre vienen acompañadas de una pregunta ¿Dime por qué?, por qué me lo dijiste, por qué me hiciste vivir en este castillo de humo, todas estas preguntas tienen una difícil respuesta, y es por que ni siquiera uno sabe por qué lo hizo, no es una cuestión de falta de personalidad ni siquiera es una cuestión de falta de valores, es solamente una cuestión de pasión, la pasión no entiende de horarios ni de fechas en los calendarios.
Mil Besos,
Antonio Orozco



