Postal desde Argentina de Jesús Senra
SÁBADO 8 DE DICIEMBRE DE 2007
Aquel sábado del 8 de diciembre fue un sábado extraño. La noche anterior, en el Hotel BAUEN de Buenos Aires, había vivido algo parecido a lo que algunos llamarían EL FIN DEL MUNDO!!!...
Estaba profundamente dormido, soñando quizá con “colas”, Quilmes y Palermo, cuando de repente me despertó un viento huracanado entrando por mi ventana de la habitación del hotel. Me levanté para ver que ocurría y aquello era dantesco: el cielo absolutamente de color gris ceniza, rayos por todas partes y ese viento veloz escupiendo cables de alta tensión y azotando el edificio sin ningún tipo de compasión.
El hotel lo habían hecho levantar los militares allá en los años de la dictadura para llevarse allí a sus amiguitas y, claro, mí primer pensamiento fue: ¿Resistirá? Que se yo….En cualquier caso, imaginé que el resto de los chicos estarían alucinando como yo: ¡pero no! Ni se enteraron del asunto. Lo peor es que cuando a la mañana siguiente les conté lo ocurrido, me miraron como a un bicho raro diciendo frases del tipo “¡Qué exagerado! No será para tanto si nosotros no nos hemos ni enterado.”
Creedme, era un viento veloz y extraordinario.



